
Un motor turbofán es el tipo de motor que impulsan la mayoría de los aviones comerciales modernos, como el Airbus A320, A350 o Boeing 737. Su principal ventaja es que produce mucho empuje con un consumo de combustible relativamente bajo y un nivel de ruido menor que los motores a reacción antiguos.
Paso 1. El ventilador (Fan)
La gran hélice situada en la parte delantera aspira una enorme cantidad de aire.
- Aproximadamente el 80-90 % del aire no entra en el núcleo del motor.
- Ese aire rodea el motor y sale directamente por detrás, generando la mayor parte del empuje.
Este flujo se llama bypass.
Paso 2. El compresor
El otro 10-20 % del aire sí entra en el núcleo del motor.
Allí pasa por varias etapas de compresores que aumentan enormemente su presión.
Piensa en una bomba de bicicleta: al comprimir el aire, este también aumenta su temperatura.
Paso 3. La cámara de combustión
El aire comprimido se mezcla con combustible de aviación (Jet A-1).
La mezcla se enciende y produce gases extremadamente calientes, que pueden superar los 1.500 °C.
Paso 4. La turbina
Los gases calientes atraviesan varias turbinas.
Estas funcionan como un molino de viento al revés:
- Extraen parte de la energía de los gases.
- Hacen girar un eje.
- Ese eje mueve el ventilador delantero y los compresores.
Es decir, la turbina alimenta al propio motor.
Paso 5. La tobera de escape
Después de mover las turbinas, los gases aún conservan mucha energía.
Salen por la parte trasera a gran velocidad.
Al mismo tiempo, el enorme flujo de aire del bypass también sale hacia atrás.
Ambos generan empuje, aunque en un turbofán moderno la mayor parte del empuje (hasta un 90 % en motores de alto índice de derivación) proviene del aire del bypass, no del chorro caliente del núcleo.